lunes, 4 de junio de 2007

Versión 1

2
Pero a este cuento lo hizo real, o mejor dicho posible, un hecho puntual. Al tiempo de cerrar la radio donde Frank tenía su programa, por conflictos no del todo claros, se encontró en el escritorio que él usaba, varios folletos, y demás información sobre Brasil y una serie de documentos firmados bajo el nombre Jose “Tony” Clifton, quizá una suerte de seudónimo. ¿Pero porqué alguien querría cambiarse el nombre? ¿Acaso escondía algo? ¿Porqué cerró la radio? ¿Quién era realmente Frank?
Varias preguntas surgen, ese estigma signa su vida; el interrogante, el misterio.
Aunque dudamos mucho de que todo esto tenga una base de realidad. Porque enseguida se le sumaron bromistas y fabuladores espectaculares con el único fin de estimular su diversión personal generando falsas expectativa para los que lo querían de verdad y esperaban verlo de vuelta. A lo que la mayoría de los encargados de difundir un menaje ya sea Radial, Grafico o Televisivo, por el respeto que les merecía Frank y su ética profesional no le daban espacio a esa sarta de idiotas.

1 comentario:

Alicia dijo...

Mi hermano creo que algo me hablo.

va nosé, por ahí lo soñe.je!
besos

Ali.